sábado, 12 de noviembre de 2011

Más que estar juntos

El domingo 20, será “Más que estar juntos”.

Nuestro culto será en el parque Mirador Sur, a las 10:00 a.m. y luego nos quedaremos toda la tarde en familia, compartiendo el almuerzo, juegos, concursos y mucho más.

Muy importante: lleva tu familia y amigos.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Serie "Actívate"

No te pierdas a partir de este sábado 12 a las 7:00 pm el inicio de nuestra nueva serie juvenil de 4 semanas "Actívate".

Los últimos 4 cultos del año con los 4 líderes, ¡no te lo puedes perder!

Servidores y cartas de Jesucristo por Yamel Núñez

2Corintios 3:1-6En esta lectura claramente especifica que somos cartas escritas por el Espíritu Santo. Esto quiere decir que todos los que nos vean, deben ver a Cristo en nosotros. ¿Estamos reflejando el fruto del Espíritu que indica Gálatas 5:22-23? ¿Todas nuestras acciones muestran a Jesús?


Para llegar a ser una carta que refleje a Dios, primero debemos de arrepentirnos de nuestros pecados. Analicemos la siguiente paráfrasis de los 10 mandamientos para ver en donde hemos fallado:

1. ¿Alguna vez has puesto a alguien antes que Dios?
2. ¿Alguna vez has puesto a algo antes que Dios?
3. ¿Alguna vez has usado el nombre de Dios en vano diciendo “¡Dios….!” o “Jesucristo” en ira?
4. ¿Te tomas un día de la semana para descansar y reflexionar en Dios?
5. ¿Siempre has honrado los deseos de tus padres con una buena actitud?
6. ¿Has asesinado a alguien? Antes de que respondas eso, recuerda que la Biblia dice que si odias a alguien has roto el espíritu de este mandamiento (1 Juan 3:15).
7. ¿Has pecado sexualmente con un miembro del sexo opuesto o del mismo sexo? Recuerda que la Biblia dice en Mateo 5:18 que si hemos deseado a alguien en tu mente, hemos roto este mandamiento a los ojos de Dios.
8. ¿Alguna vez has robado algo? ¿Qué hay del tiempo de tu empleador al surfear por internet en el tiempo de la compañía? ¿Qué hay de quitar la atención durante clases o cogerte la gloria por los logros de otros?
9. ¿Alguna vez le has mentido a alguien incluyendo exageraciones o las famosas “mentiras blancas”?
10. ¿Alguna vez has deseado lo que otros tienen? ¿Su apariencia, carro, dinero, novio, novia?

Luego de arrepentirnos, debemos velar por no volver a caer y dejar que se produzca en nosotros el fruto del Espíritu. De esta forma llegaremos a ser verdaderamente una carta escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo.


En la lectura también podemos notar que somos servidores capacitados. Esto significa que somos capaces de realizar la función que nuestro Señor nos indique. Pero, ¿Qué debemos hacer para ser un servidor capacitado?

1- Decidirnos: Así como Josué decidió a quien servir y lo demostró al decirle al pueblo de Israel “Yo y mi casa serviremos a Jehová”, así debemos nosotros decidir a quién o a qué servir, si al único y verdadero Dios, o a alguna otra cosa.
2- Capacitarnos: El Señor mismo ya nos dio dones y talentos para poner a Su servicio. Sólo tenemos que identificar cuáles son y perfeccionarlos para Su gloria.


Ser un ministro capaz del Señor puede hacer que pensemos que el trabajo que tenemos por delante es muy grande para nosotros, pero siempre recuerda Su palabra “Mi presencia irá contigo y te daré descanso” (Éxodo 33:14).

Fuente:http://puertaabiertaonline.org/multimedia/cultos-juveniles/121-sabado-05-noviembre-2011.html

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Una vida de obediencia por C. Stanley

Dios sabe lo que somos realmente: pecadores por naturaleza y por costumbre. Antes de ser salvos, vivíamos en rebeldía contra su autoridad, siguiendo nuestro propio camino. Pero Él nos amó tanto, que envió a su Hijo a sacrificar su vida en pago de la deuda de pecado que teníamos (Jn 3.16).


El amor de Dios por nosotros es lo que nos motiva a obedecerlo en todo.
Cristo es nuestro ejemplo de obediencia. Él se retiraba habitualmente de las multitudes para pasar tiempo en oración y descubrir la voluntad de Dios. Buscaba complacer al Padre en todo lo que hacía, y quería que el mundo reconociera que mediante la obediencia se demuestra el amor (Jn 14.31).


La Biblia ofrece ejemplos de este principio.

David no tuvo una vida perfecta, pero Dios sabía que el rey estaba consagrado de todo corazón a Él (1 R 15.5). David declaró: "El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón" (Sal 40.8). Y el apóstol Pablo tenía a Cristo como su solo objetivo (Fil 3.13, 14). Aunque, antes de su conversión, había perseguido a los judíos cristianos (1 Co 15.9).


Estos dos hombres experimentaron el amor perdonador de Dios, que los motivó a buscar activamente su voluntad. Nuestro Padre celestial sabe que ninguno de nosotros puede tener una vida perfecta, y por eso quiere que sus hijos dejen que el Espíritu Santo les ayude a obedecer.


Una vida de obediencia requiere una mente centrada en el Señor y su plan, un corazón comprometido a obedecerle, y una voluntad rendida a su autoridad. Consiste en negarse a sí mismo, resistir la tentación, y preferir su camino diariamente. ¿Qué tan fuerte es el deseo suyo de hacer la voluntad de Dios?

lunes, 7 de noviembre de 2011

El Piloto

En un avión con destino a Nueva York un niño entró buscando su asiento y se sentó. El niño era muy educado. Y pasó el tiempo coloreando en su libro de pintar. No presentaba rasgos de ansiedad ni nerviosismo al despegar el avión. El vuelo no fue muy bueno, hubo tormenta y mucha turbulencia.

El avión dió una sacudida fuerte, y todos estaban muy nerviosos, pero el niño mantuvo su calma y serenidad en todo momento.

¿Cómo lo hacía?, ¿Por qué su calma? Hasta que una mujer frenética le preguntó:
- Niño: ¿no tienes miedo?
- No señora, contestó el niño y mirando su libro de pintar le dijo:
-Mi padre es el piloto.


¿Sorprendido?
Hay tiempos en nuestra vida que los sucesos nos sacuden un poco y nos encontramos en turbulencia. No vemos terreno sólido y nuestros pies no pisan lugar seguro. No tenemos de dónde agarrarnos, y no nos sentimos seguros. Pero recordemos que nuestro amadísimo Padre Celestial es nuestro piloto.

A pesar de las circunstancias, nuestras vidas están puestas en el creador del cielo y la tierra. Y la próxima vez que llegue una tormenta a tu vida o si en este momento estás pasando por una, alza tu mirada al cielo, siéntete confiado y di para ti mismo:
¡Mi Padre es el piloto!


Nahúm 1:7
Bueno es Dios para fortaleza en el día de la angustia; y conoce á los que en él confían.

Hechos 18:9-10 Entonces él Señor dijo de noche en visión á Pablo: No temas, sino habla, y no calles: Porque yo estoy contigo, y ninguno te podrá hacer mal.

Salmos 9:9 Y será Dios refugio al pobre, Refugio para el tiempo de angustia.

Salmos 18:2 Roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; Escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio.

Salmos 32:7
Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; Con cánticos de liberación me rodearás.

Fuente: www.renuevodeplenitud.com

viernes, 4 de noviembre de 2011

El hombre de la puerta por Dante Gebel

Hechos 3:1-10 (Curación de un cojo)

La unción es dinámica, está viva, es práctica, utilitaria y se puede llevar de lunes a viernes a donde vayamos, no está limitada a la iglesia y a sus servicios de sábados y domingos.
Tendemos a compararnos con ministros y a ver como Dios usa a otros… esto nos lleva a frustrarnos, cayendo en el error de querer y anhelar lo que tienen otros. Pero Dios siempre conoce nuestro corazón.

Si existieran las máquinas del tiempo, retroceder serviría para decirle al antiguo “yo” que todo saldrá bien. Si te sientes fuera de lugar, apartado, frustrado, atado o bipolar…tranquilo, todo saldrá bien!.

Cuando la biblia hace referencia a un “cojo” alude a una persona que no está paralítico pero que tiene los tobillos quebrados. Es aquel que pareciera estar bien, pero no lo está. De la misma manera, en ocasiones nos sentimos “cojos”, con un área que no nos deja ser feliz, que no nos permite avanzar, un mal hábito (pornografía, malos pensamientos, relaciones prematrimoniales, mentira, celos…) que nos detiene, dejándonos inestables y vulnerables.

Pero Dios se glorifica en medio de nuestras debilidades y fracasos. Son pruebas necesarias para fortalecer esas áreas de nuestra vida que necesitan ser reparadas y que nos permitirán rendirnos ante Dios y buscar su rostro con un mayor anhelo aun en medio de la crisis.

El cojo vivía en la puerta. La puerta simboliza ese sitio de observación, de transición, no es un lugar para vivir, molesta al que quiere entrar o salir y personaliza a aquel que sabe mucho de lo que pasa dentro pero también de lo que pasa fuera, sabe demasiado como para considerarse un inconverso pero no lo suficiente como para ser santo, parece pero no es… permitiendo que sus áreas cojas lo lleven a la puerta. Dios nos llama a ser fríos o calientes, pero no tibios, no personas de puerta.

Lo que necesitamos para salir de la puerta es fe, semejante a la que tenía Pedro cuando caminó por encima de las aguas y adoración, como la que Juan experimentaba cuando se recostaba sobre el pecho de Jesús.

Es la fe de que Dios está interesado en nosotros, en que emprendamos, avancemos y soñemos junto a la adoración que no nos permitirá jamás perder la comunión con EL.

Fuente: sinopsis de “El hombre de la puerta” (Pastor Dante Gebel)

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Maravillas

El famoso Luis Pasteur estaba cierta mañana con sus manos puestas sobre su mesa de estudio, con sus dedos juntos, en forma de pantalla y su cabeza inclinada a pocos centímetros de la mesa; hasta que por fin levantó su cabeza, y separando las manos, apareció un pequeño microscopio.

Un estudiante que había estado observándole, tan quieto, durante largo rato, dijo:


-Pensaba, doctor Pasteur, que estaba usted orando.
-Así es -replicó el científico levantando su microscopio. Estaba diciéndole a Dios cosas muy lindas, aunque no tanto como las que Él estaba diciéndome a mí por medio de sus obras.


Evitemos en el día de hoy que nuestras ocupaciones y diario agitar mantengan nuestros ojos y nuestros corazones cerrados, tomemos un minuto para disfrutar y agradecer los maravillosos regalos que Dios nos da en todo momento a través de su creación.


Job 9:10
El que hace cosas grandes e incomprensibles, Y maravillosas, sin número.


Salmos 139:14
Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: Estoy maravillado, Y mi alma lo conoce bien.


Apocalipsis 15:3
Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso.

Salmos 135:6-7
Todo lo que quiso Dios, ha hecho En los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos. El hace subir las nubes del cabo de la tierra; El hizo los relámpagos para la lluvia; El saca los vientos de sus tesoros.

Fuente: www.renuevodeplenitud.com