viernes, 29 de junio de 2012

Bondad por Marcos Evins (Serie "El fruto del Espíritu" 6/9)


El diccionario define la bondad como la calidad de bueno, un adjetivo que hace referencia de lo útil, agradable, apetecible, gustoso o divertido. Una persona bondadosa tiene una inclinación natural a hacer el bien.

Enumeremos algunas cualidades de la bondad de Dios y analicemos nuestras vidas para ver estamos siendo “tan bondadosos” como Dios quiere.

La bondad de Dios es cuidadosa: Mateo 6:25-30; Deuteronomio 8:4. En estas citas habla del cuidado tan grande que tiene Dios por nosotros. ¿Cuidamos a nuestros semejantes? ¿Nos mostramos indiferentes ante los problemas de los demás?

La bondad de Dios es redentora: Tito 3:4-5; Romanos 3:24; Colosenses 1:14.  El Señor pagó el perdón de todos nosotros por medio de su muerte. Aunque ciertamente ninguno de nosotros es digno de perdonar pecados ni mucho menos podemos pagarlo ni siquiera con nuestras propias vidas, aún podemos demostrar una bondad redentora cuando perdónanos a nuestros hermanos. Mateo 6:14-15 (NVI) dice “Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial. Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas.

La bondad de Dios es sacrificada: Juan 3:16. Quizás la cita más famosa de la biblia, y lo es por una razón. Esta cita habla del inmenso amor que llevó al inmenso sacrificio que Dios estuvo dispuesto a hacer por nosotros. ¿Sacrificamos al menos nuestro tiempo para ayudar a alguien? ¿Sacrificamos nuestras pertenencias?

Ustedes, por el contrario, amen a sus enemigos, háganles bien y denles prestado sin esperar nada a cambio. Así tendrán una gran recompensa y serán hijos del Altísimo, porque él es bondadoso con los ingratos y malvados.” Lucas 6:35 (NVI)

Al principio, veíamos que una persona bondadosa tenía una inclinación natural de hacer el bien, así que no importa a quien le esté haciendo ese bien, no importa su raza, su posición social, su edad, su educación, ni siquiera importa si es amigo o enemigo.

Porque ustedes antes eran oscuridad, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de luz (el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad).  Efesios 5:8-9 (NVI)



Fuente: 
http://puertaabiertaonline.org/multimedia/cultos-juveniles/193-sabado-23-junio-2012.html

miércoles, 27 de junio de 2012

Benignidad por Melina Ruiz (Serie "El fruto del Espíritu" 5/9)


Según el diccionario, una persona benigna es aquella que engendra lo bueno, es amable, gentil, tolerante, amigable, buena, etc.

Una de las parábolas más conocidas que utilizó Jesús es la del “buen samaritano” (Se encuentra en Lucas 10:30-35), que habla acerca de un hombre de Jerusalén que fue asaltado, golpeado y dejado medio muerto. Dos personas pasaron, ¡Y qué personas! Uno era un sacerdote y el otro era un levita, y ninguno hizo nada para ayudar al hombre. Sin embargo, el tercero, un samaritano, que por su nacionalidad, se podría decir que era el que “menos razones” tenía para ayudar al hombre, fue el que sintió misericordia. Este samaritano mostró ser una persona verdaderamente benigna.

La benignidad es parte del fruto del Espíritu y va muy ligado con la bondad, porque ambos tienen que ver con la relación que establecemos con lo demás. Al tratar a los demás con cariño y empatía, estamos manifestando la benignidad. Este producto del fruto del Espíritu es recíproco, ya que no podemos esperar que nos traten bien si no lo hacemos con los demás. “En fin, el fruto de la justicia se siembra en paz para los que hacen la paz.” Santiago 3:18

Para saber cómo debemos de tratar a los demás, debemos preguntarnos ¿Cómo quiero que Dios me trate? Si respondemos esta pregunta con sinceridad, ya tendremos una idea de cómo desenvolvernos con nuestros prójimos.

Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo. Efesios 4: 32(NVI)

Y un siervo del Señor no debe andar peleando; más bien, debe ser amable con todos, capaz de enseñar y no propenso a irritarse. 2 Timoteo 2:24(NVI)

lunes, 25 de junio de 2012

Paciencia por Kiara Gómez (Serie "El fruto del Espíritu" 4/9)


Según el diccionario, la palabra paciencia describe la capacidad que posee un sujeto para tolerar, atravesar o soportar una determinada situación sin experimentar nerviosismo ni perder la calma. De esta manera, puede decirse que un individuo con paciencia es aquel que no suele alterarse.

La paciencia significa no reaccionar inmediatamente ante cualquier situación, cuando alguien te golpea, cuando alguien te insulta, cuando alguien te subestima, ¿Qué es lo que haces? ¿Reaccionas alterado o  te tranquilizas y luego reacciona?

Muchos conflictos lo vamos a poder solucionar cuando nos controlemos, con la ayuda del Espíritu Santo, nos quedamos callados, ejerciendo la paciencia que el Espíritu nos dio, y entonces vamos a poder ver mejores resultados.  

Santiago 5:3 dice “Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.

En la biblia podemos encontrar muchos ejemplos de personas que tuvieron paciencia en medio de su aflicción. Job fue un gran ejemplo, él guardó con paciencia el tiempo de la prueba, y Dios lo recompensó abundantemente. También José, en medio de su dolor se encomendó a Dios y venció la desesperación. José se sometió con paciencia bajo la inmensa mano de Dios y cambió para bien todas las cosas. A través de la pruebas Dios lo preparó para dirigir a Egipto por 80 años.

La paciencia sirve para solucionar conflictos externos, pero también sirve para animar nuestros corazones. Nos recuerda que Dios siempre está con nosotros, que Él quiere lo mejor para cada uno de nosotros y que solo Él puede llegar con la solución y que nuestro trabajo es esperar.

Romanos 5:3 dice “Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia.”

Todo tiene su tiempo debajo del cielo, nada ganamos si nos desesperamos, si tomamos la decisión de desespéranos solo empeoraremos las cosas, y mientras más nos impacientemos más tardará la respuesta de Dios.

Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas. Lucas 21:19
Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Santiago 1: 2-4


viernes, 22 de junio de 2012

Paz por Juan Carlos Amparo (Serie "El fruto del Espíritu" 3/9)


El diccionario define la Paz como una situación de tranquilidad y buena relación entre los miembros de un grupo. En el antiguo testamento, cuando usa el término paz (Shalom), se refiere a un bienestar material y de espíritu, “La paz está contigo” o “La paz sea con vosotros”. Esta paz solo la puede dar el Señor y quiere darla en compensación  por la fidelidad de Su pueblo.

El concepto de “Shalom”  era fundamental para el pueblo Hebreo, es un término de significado amplio, quiere decir, principalmente, bienestar integral o salud plena. Shalom tiene que ver con una conexión de bienestar que resulta de relaciones auténticamente sanas, tanto con las personas, como con Dios.

En Gálatas 5:22, se especifica que la paz es parte del fruto del Espíritu. Esto quiere decir que cuando nosotros venimos al Señor, nos llenamos del Espíritu Santo, y si lo tenemos, tendremos paz. La razón por la que sentimos que perdemos la paz fácilmente bajo cualquier situación es porque no la estamos cultivando.

También hay que saber que para tener paz es necesario tener fe. No es posible tener la paz del Señor y descansar en Él si no creemos que Dios cuida de nosotros y que es omnipotente, y puede todas las cosas.

En Romanos 8:6 dice “Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.” Al ocuparnos del Espíritu, tendremos paz, pero ¿Cómo podemos ocuparnos del Espíritu? Haciendo lo que a Él le agrada (meditando de día y de noche en La Palabra, haciendo Su voluntad, etc.)

Juan 14:27 dice que la paz del Señor es diferente a la que el mundo da, y nos dice que Él nos la dejó y nos la dio, así que no debemos tener miedo ni dejar que se turbe nuestro corazón. ¡Qué paz nos da saber esto!

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Filipenses 4:6-7

En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado. Salmos 4:8

miércoles, 20 de junio de 2012

Gozo por Abigail Davis (Serie "El fruto del Espíritu" 2/9)


Muchas veces hablamos de sentirnos gozosos, pero alguna vez nos hemos preguntado ¿Qué es el gozo? Según un diccionario común, el gozo “es el movimiento del ánimo que se complace en cosas bonitas.” Mientras que en un diccionario cristiano lo define como “la  alegría permanente que tanto el individuo como toda la iglesia están llamados a experimentar.”

Muchas veces el gozo es malinterpretado en las iglesias, cuando se ve una persona que está danzando con mucha alegría se suele pensar que lo hace para llamar la atención de los demás. Debemos de saber de que no podemos juzgar a nadie. Por esta razón muchos jóvenes y algunos adultos, se sienten en la necesidad de “ocultar” su gozo en lugares públicos, porque saben que serán juzgados por la apariencia.

Nunca debemos reprimir nuestro gozo porque el estar gozosos nos beneficia. Sentirnos verdaderamente gozosos es una manera de mostrarle gratitud al Señor, y esto Le place, tanto que realiza milagros tremendos a nuestro favor. Además, en Nehemías 8:10 dice que el gozo del Señor es nuestra fortaleza.

¿Cuándo se experimenta el gozo? 
  • Según Santiago 1:2, debemos de gozarnos en las tribulaciones. Un ejemplo de esto se encuentra en Hechos 16:16-26, aquí se cuenta la historia de cómo Pablo y Silas fueron azotados y puestos en la cárcel. Y aún después de esto, ellos oraban y cantaban himnos, y todos los presos lo escuchaban, y por esta razón llegó el milagro.
  • Cuando un hermano se encuentra en gozo, 2 Corintios 7:13.
  • Intercediendo por los demás, Según vemos en Filipenses 1:4
  • Siendo imitadores de Cristo, 1 Tesalonicenses 1:6
  • Creyendo en Él, 1 Pedro 1:8
¿Cuándo llega el gozo a nuestras vidas?
Cuando aceptamos a Jesús de todo corazón y le entregamos nuestros dones a Él. Algo debe cambiar en nosotros para bien, Dios nos hace sentir tan bien, que hacemos todo con alegría, porque sabemos que Dios nos ama. En Eclesiastés 9:7, dice que podemos comer y beber con gozo porque nuestras obras YA son agradables para Él.

Los que el Señor ha redimido;
entrarán en Sión con cantos de alegría,
y siempre vivirán alegres.
Hallarán felicidad y dicha,
y desaparecerán el llanto y el dolor. Isaías 35:10

Alégrense siempre en el Señor. Repito: ¡Alégrense! Filipenses 4:4

lunes, 18 de junio de 2012

Amor por Mayelin Patricia Cueva (Serie "El fruto del Espíritu" 1/9)


1 Corintios 13:13
Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres: pero el mayor de ellos es el amor.

Amor es un conjunto de fenómenos afectivos, emocionales y de conocimientos que ligan una persona de otra.

De la forma en que nosotros decimos que amamos a Dios es que debemos amar a los demás, de esa forma le demostramos el inmenso amor de nuestro Dios.

El verdadero amor siempre prefiere el bienestar de los otros. El amor no desea, ni procura su propia alabanza u honra, el que ama a su hermano siempre le desea lo mejor.


La cabeza clara y el entendimiento profundo no tienen valor sin un corazón benévolo y caritativo.

Benévolo: que tiene una buena voluntad o afecto hacia alguien o algo.
Caritativo: la persona que ejerce la caridad.

Puede haber una mano abierta y generosa donde no hay un corazón benévolo ni caritativo. Debemos hacer el bien al prójimo sin esperar nada a cambio, de esa forma reflejamos que existe amor en nosotros.

Dios nos mostró su verdadero amor enviando a su único hijo a morir por nosotros, por ese amor que fue tan grande es que tenemos entrada al lugar santo.

Permanezcamos en amor, amemos a los demás, así podremos demostrarle a Dios que de verdad lo amamos como decimos.

viernes, 15 de junio de 2012

La Unidad por Carlos Eduardo Montas


La unida es una palabra muy compleja que significa muchas cosas, unidad significa uno, también significa lo que utilizamos para dimensionar ciertas cantidades o ciertas variables en distintas áreas.

Pero la unidad cuando nos manejamos entre seres humanos no quiere decir eso, no quiere decir cantidad, no quiere especificar ninguna dimensión, no quiere hablar de numeración, no quiere hablar de otra cosa que no sea el aspecto de unión.

Juan 17: 20-23

En estos versículos el Señor Jesús le pide a Dios no solo por sus discípulos, sino también por nosotros, para que seamos uno, como lo son ellos, y que con la unidad mostremos al mundo que verdaderamente Él fue enviado para que seamos salvos. 


También el Señor hizo un énfasis increíble en la unidad. Para poder ser unido a alguien o a un grupo se tiene que amar al grupo y a cada miembro.

Es increíble que muchas personas en el mundo sean más unidas que muchos cristianos. Eso no es lo que Jesús quiere, si no somos unidos no mostraremos la sangre de Jesús.

¿Por qué debemos estar unidos?
  • Para que la gente de este mundo crea en Jesús.
  • Refleja auténticamente el amor de Jesús.
  • Permanecer en obediencia y ser bendecido.
  • Crea un vínculo perfecto con el Señor.
  • Ser verdaderos hermanos.
Es imposible revelar el amor de Jesucristo a nuestras familias, amigos, vecinos, etc. Si no hay unidad. Es imposible tener una relación buena con el Señor, si no tenemos una relación con los demás.

Existen amenazas que nos impiden mantener nuestra unidad:
  • El pecado.
  • Las tentaciones.
  • La envidia.
  • El “Ser sabios en nuestra propia opinión”.
  • Falta de comunicación con Dios.
Para poder ser unidos debemos tener un compromiso. Si permanecemos unidos veremos el rostro del Señor, viviremos en gozo y reflejaremos el amor de Dios.
Dejemos que nuestra unidad sea nuestra mejor predica. 




Fuente: http://puertaabiertaonline.org/multimedia/cultos-juveniles/189-sabado-09-junio-2012.html