
¡Qué difícil fue para mí entender la verdad contenida en este pasaje! Durante mucho tiempo viví una vida cristiana muy independiente de Dios, y aunque te parezca disparatado este concepto, así lo era.
Desde que acepté al Señor iba al templo, escuchaba el mensaje y servía en mi congregación. Siempre quise hacer todo “Para agradar a Dios” pero inconscientemente no buscaba ni su guía, ni su consentimiento, y digo inconscientemente porque nadie me había instruido en el tema de estar conectado con Dios para poder servirle.
Empecé desde muy chico, acepté a Cristo a los 13 años y en pocos meses ya era ayudante en la clase de los niños de 5 a 8 años, esto me motivó mucho y me inició en el servicio, pero siempre creí que todo esto venía guiado desde mi deseo de agradarle y no desde el mismo corazón de Dios.
¿Te parece conocida mi historia? ¿Amas más a la obra de Dios o al Dios de la obra? ¿Crees que es posible servir a Dios sin depender del él?
Cuando leí este pasaje y pude ver la realidad yo era mayor, y era tan difícil cambiar el modelo, me había acostumbrado a la forma antigua, pero Jesús ahora me llamaba a depender de Él. No fue fácil, y lo reconozco, aún a veces me cuesta olvidarme de que la obra no es mía, reacciono y vuelvo a conectarme a Él, porque con mis fuerzas el resultado será limitado; pero con el consentimiento, la guía y la dirección de Dios la cosecha siempre será abundante.
Tú puedes ser parte de una generación diferente, de aquellos que creemos que para hacer grandes cosas necesitamos ir a la fuente de poder, conectarnos con Aquel que nos puede dar todo lo que necesitamos para servir con excelencia, ya que sólo a través de Él podremos llevar mucho fruto.
Fuente: http://www.especialidadesjuveniles.com
Empecé desde muy chico, acepté a Cristo a los 13 años y en pocos meses ya era ayudante en la clase de los niños de 5 a 8 años, esto me motivó mucho y me inició en el servicio, pero siempre creí que todo esto venía guiado desde mi deseo de agradarle y no desde el mismo corazón de Dios.
¿Te parece conocida mi historia? ¿Amas más a la obra de Dios o al Dios de la obra? ¿Crees que es posible servir a Dios sin depender del él?
Cuando leí este pasaje y pude ver la realidad yo era mayor, y era tan difícil cambiar el modelo, me había acostumbrado a la forma antigua, pero Jesús ahora me llamaba a depender de Él. No fue fácil, y lo reconozco, aún a veces me cuesta olvidarme de que la obra no es mía, reacciono y vuelvo a conectarme a Él, porque con mis fuerzas el resultado será limitado; pero con el consentimiento, la guía y la dirección de Dios la cosecha siempre será abundante.
Tú puedes ser parte de una generación diferente, de aquellos que creemos que para hacer grandes cosas necesitamos ir a la fuente de poder, conectarnos con Aquel que nos puede dar todo lo que necesitamos para servir con excelencia, ya que sólo a través de Él podremos llevar mucho fruto.
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