viernes, 7 de octubre de 2011

Conectados a la Fuente de Poder por Fabricio Chóez Acosta

Juan 15:5 “Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada”

¡Qué difícil fue para mí entender la verdad contenida en este pasaje! Durante mucho tiempo viví una vida cristiana muy independiente de Dios, y aunque te parezca disparatado este concepto, así lo era.


Desde que acepté al Señor iba al templo, escuchaba el mensaje y servía en mi congregación. Siempre quise hacer todo “Para agradar a Dios” pero inconscientemente no buscaba ni su guía, ni su consentimiento, y digo inconscientemente porque nadie me había instruido en el tema de estar conectado con Dios para poder servirle.

Empecé desde muy chico, acepté a Cristo a los 13 años y en pocos meses ya era ayudante en la clase de los niños de 5 a 8 años, esto me motivó mucho y me inició en el servicio, pero siempre creí que todo esto venía guiado desde mi deseo de agradarle y no desde el mismo corazón de Dios.

¿Te parece conocida mi historia? ¿Amas más a la obra de Dios o al Dios de la obra? ¿Crees que es posible servir a Dios sin depender del él?

Cuando leí este pasaje y pude ver la realidad yo era mayor, y era tan difícil cambiar el modelo, me había acostumbrado a la forma antigua, pero Jesús ahora me llamaba a depender de Él. No fue fácil, y lo reconozco, aún a veces me cuesta olvidarme de que la obra no es mía, reacciono y vuelvo a conectarme a Él, porque con mis fuerzas el resultado será limitado; pero con el consentimiento, la guía y la dirección de Dios la cosecha siempre será abundante.

Tú puedes ser parte de una generación diferente, de aquellos que creemos que para hacer grandes cosas necesitamos ir a la fuente de poder, conectarnos con Aquel que nos puede dar todo lo que necesitamos para servir con excelencia, ya que sólo a través de Él podremos llevar mucho fruto.

Fuente: http://www.especialidadesjuveniles.com

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